Uncategorized

​Trenzando los puentes hacia nosotros mismos

Queridos todos,
Nos es propio de los seres humanos cuidar de la vida mientras conquistamos nuestra libertad, o dicho de otra manera completarnos siendo nosotros mismos mientras amamos. Sin embargo muchos de los aprendizajes y las estructuras que construimos durante nuestras primeras etapas vitales para relacionarnos con el entorno, con los demás y con nosotros mismos limitan o incluso anulan ese impulso de participar creativamente en la gestación de un destino digno y con sentido personal y colectivo. Este proceso, en el que muchas personas nos adentramos inevitablemente, puede recibir el nombre de «individuación», «emancipación» o «hacer alma», y es contemplado por todas las tradiciones ancestrales que suelen describirlo en términos metafóricos con imágenes sagradas como «recorrer el camino», «ascender la montaña» o «adentrarse en las profundidades». Popularmente estas imagenes suelen conocerse como «el viaje del héroe» que desarrolla una trama arquetipica, esto es tanto personal como universal al mismo tiempo, en el que el recorrido en busca de un logro externo permite al protagonista encontrar en sí mismo lo que anhelaba y creía faltarle. En esta ocasión tomamos la metáfora de trenzar los puentes hacia nosotros mismos, esto es, de acortar distancias entre esencia y existencia.
Por todo ello, retomamos los puentes transoceanicos gracias a las posibilidades del online, con la formación por Zoom en colaboración con Constelaciones Ecuador. En esta ocasión, se desarrollará durante los meses de octubre y noviembre un módulo intensivo de prácticas supervisadas que se encuentra abierto a profesionales, que habiendo cursado o no los módulos anteriores, quieran ampliar sus recursos para su labor profesional en sesiones de asesoramiento individual o familiar, al servicio de la reconciliación y la transformación.
También reformulando puentes, en concreto el del Pilar, del 9 al 12 de octubre, vuelve a convocarse en Fogar do Repouso (Barreiros, Lugo) un espacio mimado y respetuoso para reconciliar en nosotros mismos el Cielo y la Tierra, uniendo lo que siempre fuimos y seremos con lo que podemos llegar a ser. Ésta es una de las mayores hazañas y ofrendas con la que podemos comprometernos adentro y afuera. Nos encontramos en continua danza de encuentros y desencuentros entre espíritu y materia, potencia y forma, fuerza y vulnerabilidad, creación y apertura… Bailarla en convivencia nos ayuda a darle lugar y acogerla en sintonia con nosotros mismos y el Universo. Por eso Juan Ignacio abre de nuevo las puertas de su hogar lucense y de su corazón a todos los que les inspire esta propuesta de tres días de convivencia, sonido, contemplación y encuentro de almas.
Así mismo, una jornada de umbral y puente entre ambos mundos, es lo Noche de Difuntos y el Día de Muertos, por lo que después de su periplo mexicano entre jaguares y magueys, Juan Ignacio trae la mejor propuesta para la ocasión «Honrar a los nuestros para caminar la senda propia. Celebrando el día de muertos», del 29 al 1 de noviembre en Fogar do Repouso acompañado especialmente en esta ocasión por el batir oceánico y el crepitar del fuego.
Y, por supuesto, vuelven a desplegarse las distintas opciones y posibilidades de seguir afiazándonos en el encuentro personal o grupal, presencial u on line, en retiros para el reencuentro con uno mismo en Fogar do Repouso y, muy especialmente, con el Ritual del Recuerdo. Además de las fechas propuestas para disfrutar de una semana en conexión con la Naturaleza, los abuelitos y la propia alma, siempre existe la posibilidad de encontrar fechas posibles para vivir uno, dos, o los tres rituales que pueden llevarse a cabo para cada persona en una experiencia única, intransferible e inolvidable. En este momento las fechas propuestas son del 3 al 8 de diciembre coincidiendo con el puente de la Inmaculada. En cualquier caso para compartir intereses, necesidades y aclaraciones siempre podéis contactar personalmente con Juan Ignacio.
Nos despedimos con nuestro hasta pronto, el deseo de que disfrutéis de un feliz equinoccio, y este poema que nos acompaña uniendo inspiraciones e instantes como puente sobre el río hirviente…
Las heridas de la vida,
cuando pudieron cicatrizar,
muestran el diseño tatuado
de caminos laberínticos
que peregrinó nuestro amor.
Mapa del tesoro trazado
por lindes imposibles
que nos unen,
por encrucijadas inevitables
que nos aciertan:
Lo que pretendemos ser…
… y lo que nunca seremos.
Lo que queremos ofrecer…
…y lo que negamos cada vez.
Lo que podemos recibir…
… y lo que siempre acabamos pidiendo.
Lo que creemos tener…
… y lo que seguimos temiendo perder.
Lo que intentamos cuando necesitamos renunciar…
… y lo que renunciamos cuando necesitamos intentar.
El don de la ignorancia,
lo fértil de la experiencia,
el valor de la perseverancia,
lo frágil de la existencia,
la verdad de la esencia.
Una trenza perfecta
que reúne Cielo y Tierra,
en cada sagrado ser,
en cada milagro de vida
por todo el universo infinito.
dosmasunotres
María y Juan Ignacio (… y también viceversa).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *